Editorial

Acoso o Convivencia Escolar

Dra. Silvia Bajraj, Miembro de APA y de la Comisión Editora. En este número elegimos trabajar con las dos palabras que remiten a la problemática: “Bullying” o “Convivencia” en el ámbito escolar. Es que el acoso como agresión sistemática ha cobrado gran difusión en los últimos años, como emergente de un fenómeno de época, contraponiéndose a un estado de “convivencia” más o menos armonioso.

Artículos psicoanalíticos

Bullying: dolor, desamparo y trauma

Lic. Marta Dávila, Miembro de APA.Nos referiremos aquí a la problemática de los niños y jóvenes que participan en la situación de bullying: el agresor, la víctima y los espectadores, entendiéndolo como un fenómeno de grupo. También tenemos en cuenta el rol del adulto: padres, docentes y autoridades de establecimientos educativos que si bien no son los protagonistas directos, están implicados en el fenómeno. Enfocamos estos comportamientos violentos como una respuesta a un conjunto de situaciones conscientes e inconscientes, irracionales, crueles y autodestructivas que se originan y retroalimentan en el contexto social y familiar.

Bullying

Dr. José Sahovaler y Lic. Nora Koremblit de Vinacur. A raíz del estudio del psicólogo noruego Dan Olweus se ha generalizado el término de “bullying” para referir el acoso escolar. Aún cuando el acoso escolar ha venido sucediendo desde los orígenes de las instituciones escolares, el haberlo nominado ha permitido poner el foco de atención en este tipo de situaciones, profundizando su estudio y desarrollando protocolos para contrarrestar y combatir estas prácticas perversas.

Bullying, la caída de la ilusión de la infancia feliz

Lic. Eva Rotenberg, Miembro de APA. El tema es complejo, tiene efectos generados desde el orden social, familiar e e intrapsíquico, y a su vez hay un retorno que afecta no sólo la autoestima del sujeto acosado, sino su vida familiar y social. Y retorna con manifestaciones en lo intrapsíquico y familiar, repercutiendo en la sociedad. El tema de la violencia está multideterminado y considero que no habría que pensar a “la víctima” en términos del masoquismo, ya que sería hacer un reduccionismo que no ayuda a resolver el nudo. Pensarlo en términos de masoquismo, es pensar desde un binarismo intrapsiquico que no toma en cuenta otros factores que hacen a la complejidad del mundo en que vivimos.

Frankenstein versus el monstruo-bullying

Dra. Ana Rozenbaum. ¿Cómo entender el fenómeno del bullying, término que remite a ciertos comportamientos llevados a cabo por niños o adolescentes? Se trata de una conmoción que va creando un nuevo imaginario, un prejuicio que lleva a considerarlos “monstruos”. Este imaginario sin duda afecta a toda la sociedad, que siente miedo, horror o rechazo. Y a propósito de monstruos: En la ya clásica novela de la literatura de terror de M. Shelley, el protagonista, Frankenstein, decide crear un ser a su semejanza al que luego rechaza debido a su aspecto monstruoso. Y así, a partir de la aparición de este semejante-diferente, ingresamos de lleno en el terreno de lo siniestro.

Bullying, el deseo del maestro como salida a la violencia

Lic. Mauricio Zulian, Miembro de APA. Freud nos muestra en su texto, El malestar en la cultura (1930), que no es posible hablar de satisfacción plena en el sujeto humano. Esta insatisfacción en lo individual nos lleva a pensar una sociedad siempre en relación con el malestar. Hemos pasado en estas ideas, del conflicto psíquico individual a lo social, donde el malestar por excelencia lo podríamos ubicar como violencia, en sus distintas formas de abuso. Violencia: Una forma de expresión del malestar en la cultura.

Aportes interdisciplinarios

Si todo es bullying, nada es bullying

Cynthia Aziz. Directora de la Primaria de la Escuela Martin Buber. Hace unos años la palabra Bullying empezó a escucharse con fuerza en Argentina, en diarios, noticieros, congresos, libros, conversaciones cotidianas.
El bullying, término con el que se denominó a una situación de acoso con características particulares (duración en el tiempo, intimidación que lleva al silencio, incapacidad de la víctima para defenderse, testigos que no hacen nada para que esto deje de suceder, desigualdad de poder entre víctima y victimario) entró a la escuela de distintas maneras, de la mano de distintos actores. Entró, depende en boca de quién, depende en qué escuela, como preocupación, como realidad, como amenaza, como sospecha, como responsabilidad, como tema de estudio, como tema de conversación.

Algunas reflexiones sobre bullying

Lic. Mara Brawer, Diputada Nacional. (Coautora, junto con la Lic. Marina Lerner, del libro “Violencia. Cómo construir autoridad para una escueta inclusiva”). El bullying, término inglés que el diccionario idiomático define como “acoso”, “hostigamiento” “abuso”, se ha instalado en nuestras escuelas como un significante de la violencia o agresión entre niños o entre jóvenes. Pero en los vínculos escolares se presentan múltilples situaciones de violencia y no todas ellas pueden definirse como casos de hostigamiento. El enfoque mediático, y muchas veces el de las comunidades educativas, tiende a limitar la perspectiva y por ende la intervención a tales casos, como si en otro tipo de episodios de violencia no fuera necesaria la intervención de la escuela.

Bullying: ¿culpa o vergüenza?

Lic. Paula Sibilia. Las hostilidades infantiles son un clásico de la vida escolar y siempre han generado sufrimiento. Sin embargo, hasta no hace tanto tiempo, otras cuestiones se consideraban más serias que esas rencillas de recreos y pasillos: era el caso de las amonestaciones, suspensiones y expulsiones, por ejemplo, así como de las malas notas. Tanto para los estudiantes como para los maestros, los padres y la sociedad en general, esas sanciones impartidas por las autoridades solían ser mucho más contundentes que aquellas escaramuzas menores, a las cuales no se les prestaba demasiada atención porque eran “cosas de chicos”, marginales al magno ejercicio de la educación formal.