Nota Editorial

Dilemas y horizontes de las prácticas y la formación psicoanalíticas

Mirta Goldstein
Mirta Goldstein

 1.    Dilemas y horizontes

¿Cómo lograr una mirada en perspectiva, respecto de las prácticas del psicoanálisis? ¿Cuáles podrán ser los territorios futuros de la formación?

El psicoanálisis tiene como prácticas la comprensión teórica de la constitución del sujeto y su inserción en los lazos con los otros, la aplicación del método psicoanalítico a los análisis uno por uno, la formación de analistas, la continuidad del movimiento psicoanalítico, la interpelación a la cultura, la transmisión de su saber al resto de los conocimientos, la intervención en las sociedades e instituciones y la comprensión de los fenómenos sociales y de grupos.
Cada área requiere de una adecuación de las políticas y las estrategias del psicoanálisis y, principalmente, que el psicoanalista se autorice a llevar adelante diferentes funciones.
Analizar, transmitir, enseñar, liderar, escribir, participar, son solo algunas de estas funciones a sabiendas que, por ejemplo, si ocupa en un determinado momento el lugar de transmisor de un saber clínico, no está en ese mismo momento en posición de analizar. No es que no esté en sentido estricto, sino que cada práctica tiene su territorio, su temporalidad y su modo de autorizarse a conducirla.
Esto exige de los analistas una revisión constante de la posiciónen el discurso en el cual se encuentra. Puede ser el discurso del analista, del amo, del universitario, del neurótico (a veces el analista se encuentre en el discurso del fóbico, del histérico o del obsesivo).
El analista puede practicar su intervención desde un discurso neurótico, por ejemplo, cuando Freud analizó el sueño del Hombre de los Lobos se encontraba interviniendo desde el discurso obsesivo; cuando un analista evita la interpretación, se posiciona en el discurso fóbico. Entonces, en cada práctica el analista se debe poder discernir desde que lugar se posiciona en los discursos.

2. Las prácticas y la formación psicoanalíticas

La complejidad que hoy día adquirieron las prácticas del psicoanálisis, exceden en mucho a su método, tal como lo concibiera Freud. Intentaremos, pues, acercarnos a algunas de sus modalidades actuales.
Las prácticas se multiplicaron y la formación de analistas se ha diversificado dadas las intersecciones que se han producido con la cultura de manera interdisciplinaria. Es decir, la complejidad que generan los entrecruzamientos de saberes y las prácticas concomitantes, instituyen dilemas y horizontes a transitar.
Una de las prácticas hoy más elocuentes, es la intervención de los analistas en las comunidades, acercando la función de aliviar el dolor psíquico a poblaciones que antes no podían acceder. El psicoanálisis no es más para pocos, es una práctica terapéutica que llega a muchos a través de diferentes dispositivos que la tecnología ha facilitado.
En este sentido debemos estar complacidos de poder aliviar el sufrimiento incluso a través de las redes sociales, panorama antes inimaginado.
También la formación a distancia de los analistas ha acercado a muchos estudiantes y analistas jóvenes no solo a las instituciones más renombradas, por ejemplo, a nuestra institución APA, sino a bibliotecas, conferencias, clases virtuales.
El tema de la formación de analistas merece aún muchos debates ya que es difícil concebir una uniformidad de criterios, dada las diferencias contextuales en las cuales están inmersas las instituciones psicoanalíticas. Si bien muchas veces hablamos de un psicoanálisis latinoamericano o europeo, muchos factores intervienen en la constitución de las instituciones.
Por todo lo dicho, hemos querido plasmar en este número, un acotado pero interesante panorama sobre la situación actual de las prácticas y la formación psicoanalíticas en distintos ámbitos. Hace décadas que el psicoanálisis ha llegado a las universidades y hospitales; hemos atravesado los obstáculos que nos separaban de la psiquiatría y las psicologías y hoy nos adentramos en entrecruzamientos con la inteligencia artificial y los estudios del cerebro. Los psicoanalistas seguimos traspasando barreras lo cual nos permite aperturas a la política, la educación, la justicia, la salud mental.
En síntesis, el psicoanálisis tiene como espacios de reflexión e investigación teóricas la comprensión de la constitución del sujeto, su inserción en los lazos con los otros, la aplicación del método psicoanalítico a los análisis uno por uno incluso de los más vulnerables, la formación de analistas y la continuidad del movimiento psicoanalítico, la interpelación a la cultura y la política y la comprensión de los fenómenos sociales. De cada investigación y diálogo interdisciplinario surgen nuevas prácticas y nuevos dilemas a resolver.
Los invitamos a leer los textos breves, los ensayos y las intersecciones interdisciplinarias que presentamos en esta publicación que incluye textos sobre las diferentes prácticas que los analistas se autorizaron a poner en acto durante la pandemia, en las instituciones, en el campo de las relaciones humanas y de los discursos y disciplinas.

Mirta Goldstein
Directora

Directora: Mirta Goldstein de Vainstoc

Secretario: Jorge Catelli

Colaboradores: Claudia Amburgo

José Fischbein

Los descriptores han sido adjudicados mediante el uso del Tesauro de Psicoanálisis  de la Asociación Psicoanalítica Argentina

Presidenta: Dra. María Gabriela Goldstein

Vice-Presidente: Dr. Rafael Eduardo Safdie

Secretario: Dr. Adolfo Benjamín

Secretaria Científica: Lic. Cristina Rosas de Salas

Tesorero: Dr. S. Guillermo Bruschtein

Vocales: Dr. Carlos Federico Weisse, Dra. Leonor Marta Valenti de Greif, Lic. Mario Cóccaro, Dr. Néstor Alberto Barbon, Psic. Patricia Latosinski, Lic. Roxana Meygide de Schargorodsky, Lic. Susana Stella Gorris.