Ensayos psicoanalíticos

La práctica psicoanalítica

José Eduardo Fischbein
José Eduardo Fischbein

Pondré énfasis desde una teoría constructivista que la práctica psicoanalítica y su trasmisión son producto y efecto de un trabajo de intercambio intersubjetivo. Una construcción conjunta entre dos actores, el psicoanalista y su objeto de estudio, sea éste un analizante o aquello sobre lo que se aplica el instrumento psicoanalítico.
El término constructivismo en psicoanálisis se refiere a todas aquellas teorías que no consideran a los seres humanos como receptores pasivos de experiencias y aprendizajes, sino como constructores activos de su realidad y acciones.  Considero que las teorías y prácticas se enfocan en el modo en cual los individuos crean. Para así dar sentido a su mundo y costumbres, se centran por lo tanto en la estructura significativa donde se construye tanto la personalidad del ser humano como las circunstancias de su contexto. Los sentidos que cada cual da a un elemento constituyen una singularidad inequívoca.
El constructivismo es una teoría según la cual el conocimiento y la personalidad de los individuos están en permanente construcción debido a que responden a un proceso continuo de interacción cotidiana entre los afectos, aspectos cognitivos y los aspectos sociales de su comportamiento. El constructivismo en psicología plantea que los individuos son parte activa de sus procesos de aprendizaje, construcción de la realidad, percepción de las experiencias. En esta línea de pensamiento son los individuos quienes le dan el significado a lo vivido, y por lo tanto estos no pueden ser vistos como meros receptores de determinaciones externas. En este punto, el constructivismo se distingue del positivismo.En su época y por la necesidad de defender la concepción del inconsciente frente a un mundo positivista, Freud intento rescatar las nociones de objetividad y experiencia fija y neutra, aunque en la actualidad rescatando la noción de subjetividad estos conceptos son puestos en duda; ya que hoy se rescata lo humano-subjetivo del observador del campo de estudio como la subjetividad de su objeto de observación.
Con el descubrimiento del inconsciente, el Freud de las primeras épocas del psicoanálisis, queda inmerso en una contradicción de la que sale con su invitación a continuar a ultranza con el trabajo psicoanalítico que dará como resultado un mayor saber sobre la subjetividad, a través de la indagación sostenida de la realidad psíquica. Los datos del discurso psicoanalítico no son ni fijos ni estables; su selección y significación dependen de los presupuestos de ambos miembros de la situación analítica.Tendremos en cuenta que ambos miembros de la dupla terapéutica solo pueden percibir aquello para lo cual están preparados, se encuentranlos objetos que de alguna manera fueron previamente investidos en la historia de ambos miembros de la situación analítica.
El analista puede encontrar aquellos datos que sus teorías le permiten encontrar, más allá de su experiencia vital, por otro lado, el paciente podrá darles significado a los hechos de su historia desde los afectos y vivencias de sus experiencias anteriores. Las teorías elegidas por el psicoanalista están basadas tanto en elementos racionales como en factores subjetivos. Por otro lado, el sentido de los hechos otorgados por el paciente tiene que ver con su cultura familiar y con las interacciones de su infancia.
Esto nos lleva a plantear que tanto realidad como inconsciente son construcciones propias de cada dupla terapéutica. Estas ideas llevan a plantear que siempre existe una selección singular que nos aleja del ideal positivista de la ciencia clásica con los conceptos de dato fijo y neutralidad del investigador.
Lo descripto anteriormente demarca la diferencia de dos realidades: la objetiva, siempre incognoscible y la realidad psíquica producto de la construcción desde el espacio dado por una narrativa que otorga sentidos y en la cual se expresan los productos del inconsciente. La realidad psíquica está ligada a los procesos inconscientes y sustituye al hecho concreto de la realidad objetiva. En la obra Freud, este designa a la realidad psíquica como expresión del deseo inconsciente y sus fantasías se constituyen en una nueva materialidad.
La realidad subjetiva se crea desde dos vertientes la primera es de las huellas de lo que fue el real para que se obtenga una realidad simbólica en el presente; la segunda en el presente se crea desde el campo intersubjetivo transfero/contratransferencial en mutua colaboración que le otorga dimensión social al acaecer psíquico.
Esto nos deriva a otro tema que es el de la memoria y la realidad. Es la realidad real o es una construcción desde la singularidad evocada de la historia de cada sujeto constituida por los sentidos que le otorga el sujeto al hecho vivido.
La realidad psíquica designa en el psiquismo una coherencia y resistencia comprobable con los hechos de la realidad material, aunque se trata del efecto de una fantasía inconsciente que surge del deseo.
El hacer consciente lo inconsciente es un axioma escuchado reiteradamente en nuestras reuniones y pocas veces se interroga acerca de que la generación de un nuevo conocimiento, que se construye en el campo intersubjetivo de la transferencia, es generado por la narración de un fragmento de la memoria y engarzado en la observación y vivencias de lo actual. Esta construcción es entonces un producto de la confluencia de lo recordado más su ubicación en la actualidad del sujeto.
El síntoma, la angustia, el afecto percibido, la repetición o rasgo de carácter, al ser descriptivo y enunciado, es una construcción compartida y en su base deberíamos dilucidar varios interrogantes. En relación a lo inconsciente y a la realidad interrogarse acerca de cuál es su naturaleza. Como enfrenta una persona tanto a uno como a otra y como lo comparte con sus semejantes, como se crea, intercambia,participa y transmite este conocimiento y por último que utilización hace de él.
En la época del contexto de descubrimiento del psicoanálisis, contexto positivista en el campo científico, Freud tuvo que luchar para imponer su visión de aquello que aquejaba a sus pacientes estaba compuesto por elementos que tenían profundas raíces en su pasado, muchas veces olvidado, y no solo en la presión de su actualidad. Necesitaba, además, imponer la idea que no era una invención impuesta por el terapeuta sino un rescate de su historia y sus consecuencias. Dejando hablar a sus pacientes en la generación de aquello que lo hacía sufrir, comenzó a bucear en otra realidad, una realidad interna subjetiva, emocional que contrastaba con la racionalidad del contexto consciente actual del paciente.
Buscaba en el pasado y en las emociones y generó el nuevo concepto: lo inconsciente.  Hoy se ha constituido en una referencia común -- lo desconocido inconsciente -- como la fuente interior de las angustias, del sufrimiento y de las construcciones patológicas. Un interior muchas veces olvidado desde el cual podía dilucidar que le había pasado al paciente y como se expresaba en la actualidad.
En el contexto contemporáneo, la realidad y fantasía se entretejen en la organización de la construcción de la escena inconsciente. Éste es unescenario que tiene peso patogénico y condiciona la subjetividad.
Freud fue un convencido del peso de la realidad material en la organización del psiquismo sin embargo siempre advirtió que hay que tener en cuenta que se percibe y como se percibe parte de la realidad exterior; quedando las huellas de lo percibido en la memoria. Pero luego estas huellas dependen del sentido que se les otorga y de la conexión entre ellas que establece el sujeto.
Su pensamiento era que el recuerdo del hecho de la realidad quedaba inscripto y su lectura se hacía al ver su emergencia a través de las manifestaciones indirectas, inconscientes, a través de la repetición, a través de los sueños y de la asociación libre en intercambio con la lectura que de ellos puede hacer el psicoanalista, receptor no pasivo que pone en juego su propia subjetividad.
Enuncia la realidad psíquica y plantea que el psicoanálisis consiste en comprender las formaciones del inconsciente. La realidad del mundo externo es una tarea de construcción del yo del sujeto pasando por los filtros subjetivos quedando delimitadas dos realidades: la subjetiva y la objetiva, con dos pasados el psíquico y el material.
Siguiendo en el estudio del presente material, su lectura está influida constantemente por el pasado. Toda construcción de lo subjetivo porta un núcleo de verdad del pasado objetivo algo de lo concreto acaecido que se impone en la realidad de hoy por los procesos inconscientes de repetición y los hechos del pasado se hacen conscientes por la verbalización que permite evaluar el peso de los recordado en la construcción de la visión de la realidad actual objetiva.
Esta construcción es el trabajo de la cura psicoanalítica. Freud introduce la noción del “Nachträglichkeit”, como una transformación entre el recuerdo encubridor y la verdad histórica psíquica actual, una transcripción que se hace desde las necesidades y conocimientos del sujeto en la actualidad, son construcciones conjeturales de lo que se ha olvidado a los efectos de preservar la organización mental.  Lo olvidado tenemos que relacionarlo con lo desmentido o con lo reprimido. Desde el a posteriori se comprenderá y se seleccionará en forma diferente selectiva el material que define tanto lo inconsciente como la realidad en la actualidad.
Por lo tanto, todas las realidades son subjetivas y son el resultado de un trabajo de reconstrucción a partir de la palabra. La cura psicoanalítica es una puesta en palabras de la construcción de la realidad histórica. Historia, realidad e inconsciente son hechos de discurso hay que diferenciar entre el propósito pragmático de la construcción y verdad o falsedad histórica.
El análisis organiza, en la creación en la intersubjetividad de la transferencia/ contratransferencia, las narrativas que sean lo suficientemente familiares para el paciente para seguir trabajando con ellas en la construcción de un pasado; pasado en el cual el paciente pueda ubicarse desde otras aristas frente a lo que le angustia y enferma dando posibilidades de reorganizar nuevos caminos para eludir su sufrimiento. Caminos que generen la posibilidad de vislumbrar un futuro que no esté ganado por la compulsión de repetición.
Reitero una idea antes expuesta: no hay realidad externa objetivamente cognoscible sino considero que los hechos son siempre una creación del pensador. Y en relaciónanalítica al inconsciente, dejando de lado el primitivo no reprimido, es siempre una construcción que se da a partir del trabajo intersubjetivo del descubrimiento de los sentidos de las repeticiones.
Las redes conceptuales del psicoanalista condicionan la percepción de los hechos relatados el discurso de su paciente y son puestas en juego en el momento que interactúa con él. Esta interacción mutua de dos subjetividades da como resultado la existencia de distintas modalidades de leer los hechos discursivos que constituyen un psicoanálisis. En este sentido quiero rescatar la concepción constructivista de la práctica psicoanalítica. En el campo intersubjetivo se eligen y se descartan ciertos datos. En cada campo intersubjetivo transfiero/contratransferencial tanto a la realidad como a lo inconsciente se le otorgan características particulares. La singularidad de cada campo o relación, permite definir los conceptos en forma diferente y dependen no solo de la asociación libre del paciente sino de la selección de la escucha del analista y al intercambio discursivo que da significado y comprensión de la vida del sujeto y permite el viraje hacia el futuro con posibilidad de planificar caminos que le den diferentes sentidos a la existencia, tratando de eludircon las nuevas construcciones, los fenómenos de la compulsión a repetir.

Autor/es:

José Eduardo Fischbein

Descriptores: INTERSUBJETIVIDAD / SIGNIFICACIÓN / INCONSCIENTE / REALIDAD

Palabras clave: CONSTRUCTIVISMO

Directora: Mirta Goldstein de Vainstoc

Secretario: Jorge Catelli

Colaboradores: Claudia Amburgo

José Fischbein

Los descriptores han sido adjudicados mediante el uso del Tesauro de Psicoanálisis  de la Asociación Psicoanalítica Argentina

Presidenta: Dra. María Gabriela Goldstein

Vice-Presidente: Dr. Rafael Eduardo Safdie

Secretario: Dr. Adolfo Benjamín

Secretaria Científica: Lic. Cristina Rosas de Salas

Tesorero: Dr. S. Guillermo Bruschtein

Vocales: Dr. Carlos Federico Weisse, Dra. Leonor Marta Valenti de Greif, Lic. Mario Cóccaro, Dr. Néstor Alberto Barbon, Psic. Patricia Latosinski, Lic. Roxana Meygide de Schargorodsky, Lic. Susana Stella Gorris.