Nota Editorial

Conjeturas sobre nuevas realidades

Mirta Goldstein
Mirta Goldstein

“Un sueño solo puede triunfar sobre la realidad, si se le da la oportunidad”. Stanislaw Lem, escritor

¿Por qué conjeturas?

Según el diccionario Conjetura es un juicio u opinión formado a partir de indicios o datos incompletos o supuestos. Por lo tanto, una conjetura es lo que se opone a la certeza.

Sabemos, sentimos, palpamos que hay nuevas realidades materiales y psiquicas, lo cual no significa que nuestro conocimiento sobre ellas sea completo e incluso asertado ni que nuestras hipótesis sean comprobadas.

La duda, no como síntoma obsesivo sino como método científico para alanzar algunas verdades, nos permite encarar hipótesis y juicios anticipatorios. Incluso la ficción puede predecir realidades aun inexistentes, basta pensar en Julio Verne creando el relato que diera existencia al submarino.

A las innumerables transformaciones sociales, culturales, políticas, económicas, tecnológicas de nuestro tiempo, ahora se suman las nuevas realidades sanitarias que modifican la circulación y vinculación de los cuerpos y los afectos con el objetivo de evitar la propagación del virus. Para aliviar la angustia han surgido y continúan surgiendo argumentos que intentan explicar lo que está ocurriendo con la pandemia y sus efectos, en torno a ellos solo podemos afirmar que son conjeturas; hará falta esperar que muchas verdades se comprueben como falsas, y muchas falsedades se comprueben como verdades.

La pandemia que afecta al mundo sin distinciones, visibilizó la vulnerabilidad del organismo y de la mente ante la enfermedad y la muerte. Más aun, comprobó, una vez más, que no hay salud física sin salud emocional y viceversa. Resulta reiterado aseverar que los seres hablantes son seres que hacen de sus cuerpos, mentes y lazos con los otros una ficción que denominan realidad.

La restricción vincular que acaece en muchos países tiene efectos de inhibición sexual y amorosa, tiene efectos de inhibición de la descarga por lo cual un gran número de sujetos se deprimen y otros transgreden las recomendaciones y protocolos.

Por lo tanto, nuestra preocupación de esta publicación se dirige a los efectos del trauma pandémico sobre la subjetividad, como ya lo hicimos en el número 23, y sobre la práctica del psicoanálisis modificada por la presencia a distancia intermediada por las pantallas.

La clínica psicoanalítica constata los efectos tanto perjudiciales como benéficos del distanciamiento social. Para algunos las restricciones son ataques a las libertades individuales, para otros son la oportunidad de encontrase con experiencias nuevas.

A pesar de que la pandemia tiñe nuestra existencia, no es la única realidad ni ya es la nueva realidad; por un lado, hemos alcanzado un saber respecto de cómo amenguar los efectos del contagio y, por otro, hay muchos otros motivos que se convierten en causas de malestar social e individual y actúan como motor de cambios o de regresiones.

Dentro de la práctica del psicoanálisis atravesamos desde hace un año, la urgencia de modificar nuestras ideas sobre encuadre, espacio-tiempo dentro del campo analítico ahora mayormente virtual, de asimetría analista-analizante. Espacio y tiempo analíticos ya no serán como antes dadas las nuevas perspectivas clínicas que están surgiendo a partir de estas modificaciones. Nos encontramos en un tiempo de reflexión y evaluación de lo realizado, aunque nuestras conclusiones siguen siendo conjeturales.

La población mundial, se enfrenta a un “para todos” cuál es la posibilidad de contraer el virus Covid, por ello y para rescatar lo singular y sortear el “para todos” sin desprotegerse y sin negar el virus, el sujeto continúa formando síntomas que lo distinguen y singularizan.

Agradecemos la colaboración de los autores.

La prevalencia y trascendencia indiscutible de la imagen es abordada por Christian Lopardo.

Marcelo Toyos nos invita a reflexiones respecto de lo oído y escuchado en torno a este presente complejo y nos advierte sobre conjeturas apresuradas que se suponen verdades.

Amalia Socci e Hilda Catz encaran nuevas orientaciones en la técnica analítica y Alberto Álvarez estudia la depresión de la época.

En nuestras Intersecciones con la narrativa contamos con un cuento de Diego López de Gomara, y en Intersección con la educación con un texto de Felisa Widder quien se ocupa de la escolaridad a distancia.

Esperamos que este número sea de interés para nuestros lectores.

Mirta Goldstein
Directora

Directora: Mirta Goldstein de Vainstoc

Secretario: Jorge Catelli

Colaboradores: Claudia Amburgo

José Fischbein

María Amado de Zaffore

Los descriptores han sido adjudicados mediante el uso del Tesauro de Psicoanálisis  de la Asociación Psicoanalítica Argentina

Presidenta: Dra. María Gabriela Goldstein

Vice-Presidente: Dr. Rafael Eduardo Safdie

Secretario: Dr. Adolfo Benjamín

Secretaria Científica: Lic. Cristina Rosas de Salas

Tesorero: Dr. S. Guillermo Bruschtein

Vocales: Dr. Carlos Federico Weisse, Dra. Leonor Marta Valenti de Greif, Lic. Mario Cóccaro, Dr. Néstor Alberto Barbon, Psic. Patricia Latosinski, Lic. Roxana Meygide de Schargorodsky, Lic. Susana Stella Gorris.